Huayllay en la cima de la temperatura

Perteneciente a una de los lugares más fríos del Perú, la hermosa ciudad de Huayllay se encuentra en la provincia de Pasco, a casi 40 kilómetros de la misma ciudad de Cerro de Pasco, ubicada en la zona centro del Perú, en la meseta del Bombón, altiplano de la Cordillera de los Andes. Este departamento es considerado por todo el país como la capital minera, pues sus importantes yacimientos de plata, cobre, zinc y plomo atrae constantemente la atención empresarial perteneciente al sector, y grandes proyectos que en los últimos años han traído desarrollo para la ciudad y los habitantes serreños a pasos acelerados.

Huayllay

¿Cómo es la temperatura?

Las temperaturas en las ciudades de Pasco y Huayllay no varían. Generalmente se mantienen los climas bastante fríos en la zona, llegando a cifras bajo los 0 grados C. El promedio anual oscila entre -1.3 y 5.5, pues son menores las épocas que el tiempo máximo registrado alcanza los 16 grados C.

Los lugares por visitar en Cerro de Pasco no son muy conocidos, en relación a otros lugares de atractivo mundial, sin embargo, al visitar detenidamente la provincia nos encontraremos con dos nevados que si tienen relevancia mundial: el Huaguruncho, situado a 5730 msnm y una distancia de 80 kilómetros de la ciudad; el segundo es la cordillera de Huayhuash, ubicado más al oeste de Cerro de Pasco a unos 70 kilómetros y alcanza una altura de 6630 msnm. Es por esto que la consideran la más alta de todo el Perú después del nevado de Huascarán. Huayllay actualmente también se ha convertido en una de las zonas más visitadas por quienes llegan a zonas aledañas y los sitios atractivos los conoceremos a continuación

Huayllay

SANTUARIO NACIONAL DE HUAYLLAY

Huayllay es una palabra en quechua, la cual significa ichu. Esta es un tipo de grama bastante dura, reseca y tosca que crece en las montañas que conforman la zona turística y es considerada sin duda algunas una de las especies vegetales más resistentes, pues es difícil encontrar diversidad de flora en una ciudad tan fría, llegando incluso a épocas bajo 0.

Huayllay

El Santuario Nacional de Huayllay es considerada una de las más importantes de todo el país y de entre las más extrañas en el mundo, pues es un bosque en el que no existen árboles, ni vegetación, ni ruido de ramas u hojas; simplemente piedras sobre piedras, algunas amorfas y otras con formas, pero más bien monstruosas, sin que la ciencia pueda comprender el porqué, y sonidos de vientos solitarios. La experiencia en un lugar tan alto y de temperaturas extremadamente frías es inolvidable. En cierto modo este lugar encierra un circulo místico, pues esta zona fue parte del fondo marítimo del Paleozoico. Algunos geólogos afirman que es el resultado de un cataclismo cósmico que estremeció el continente e hizo nacer la cordillera; a la vez es el sitio ideal para quienes son amantes del turismo de aventura por las rutas que atraviesa. Son tres rutas las que se pueden elegir según el tipo de actividad, siendo dos horas las que se toman aproximadamente para escalar en roca o aventurarse a la subida en bicicleta montañera. Las demás características que destacan a la bella ciudad y santuario son el folclor, la gastronomía que sin duda deja en cada visitante la promesa de regresar por la riqueza de sabores, la naturaleza infinitamente grata con aquellos que van a contemplarla, deleitando con paisajes hermosos y cuadros asombrosamente reales. Para descansar puede observar toda la naturaleza alrededor o disfrutar de los baños en las aguas termales de La Calera, Goshpi y Yanahuato, que se encuentran en medio del bosque de piedras. Tienen propiedades curativas y sus aguas llegan a tener más de 60 °C.

Huayllay

Otro modo de poder relajarse y adentrarse en el mundo antiguo es admirando las más de quinientas representaciones rupestres geométricas, antropomorfas y zoomorfas pintadas en diversas tonalidades de color rojo, negro, amarillo, blanco y crema.

EL BOSQUE DE PIEDRAS

El Bosque de piedras tiene muchas zonas que explorar y constantemente nos muestra cosas asombrosas, nos llena de sorpresas y de gratas formas y significados. Presenta impresionantes y gigantescas formaciones rocosas en forma de cobra, alpaca, tortuga y elefante. En la entrada nos recibe un oso rocoso, y a medida que se avanza nos encontramos con mas, pues le sigue una forma de perrito y por ser una figura tan querida es uno de los favoritos de los niños asistentes. En los últimos años se han presentado situaciones dificultosas, pues las figuras más importantes como la tortuga estaban siendo dañadas por el contacto de poca delicadeza con los visitantes, pues lo que se quería era una experiencia más única, más estrecha con las impresionantes representaciones zoomorfas, sin embargo, la preservación del lugar y el afán ´por proteger su extensión de calidad se optó por cercar muchas pequeñas zonas, de este modo solo se permite la toma de fotografías y el lugar, tanto como sus detalles, no van perdiendo valor en el tiempo.

Huayllay

Visitar el Bosque de Piedras no es solamente encontrarse con mucho ichu y piedras. La diversidad silvestre es maravillosa, pues se aprecian animales que representan a la zona Pasco, a la zona sierra y a todo el Perú en general como la vicuña y algunas otras especies de gatos monteses, venados, vizcachas, zorrillos, entre otras. Los aires no son menos asombrosos, pues durante todo el recorrido los gavilanes y las perdices son la mayor compañía.

Huayllay

Por su extensión y tipo de formación es considerado uno de los mejores museos geológicos del mundo, quizás tan interesante como el Jardín de los Dioses, en Estados Unidos, o el Bosque de Piedras de Shilin, en la República Popular China.

Antes de adentrarse en la visita del Bosque de piedras, algunos guías de turismo incentivan a realizar algunos rituales para obtener la bendición de los dioses. Estos rituales van dirigidos a la Pachamama, y también a los Taytajircas que son los cerros. En este tipo de rituales no puede faltar cigarros, el agua ardiente y las hojas de coca, pues es una especie de pago de respeto a la tierra.

Huayllay

El objetivo principal del santuario es proteger las formaciones geológicas del Bosque de Piedras de Huayllay, así como su flora y fauna nativas, sin dejar las puertas abiertas a la población andina, a todos los peruanos en general y a la atención internacional. Los santuarios constantemente son sometidos por el estado a inspecciones y actividades de conservación absoluta, pues cada uno guarda secretos de la historia de nuestros antepasados y de nuestro país. Es por eso que la experiencia en este lugar es única. Al observar tanta belleza natural y tanto misterio detrás de él podemos despertar nuestra imaginación, y adentrarnos en un mundo de formas y significado sin resolver.